Dictaly no va escribiendo mientras hablas. Te escucha entero, entiende lo que querías decir, y lo escribe redactado —ordenado, con su puntuación y sin muletillas— donde tengas el cursor.
Si tiene un cursor, Dictaly escribe ahí. Sin extensiones ni integraciones.
Escritos y notas de expediente dictados entre vista y vista. La skill Jurídico pone las cifras, las fechas y los artículos como se escriben, y no inventa jurisprudencia.
Ver cómo se usa →Peritos, radiólogos, valoración médica. Plantillas que se invocan con la voz, terminología clínica bien escrita y un aviso si cambia una negación, un lado o una cifra.
Ver cómo se usa →El seguimiento en el CRM, dictado desde el móvil al salir de la visita. Correos de propuesta en un minuto.
Descripciones de PR, issues y prompts largos. Directo en el editor o en el navegador, sin salir del flujo.
Ver cómo se usa →Respuestas escritas al ritmo al que se piensan. Un perfil formal para el cliente y otro para las notas internas.
Correos a familias, programaciones y actas, dictados en casa y sin nombres de alumnos. Tú decides lo que dices; Dictaly solo lo pone en limpio.
Ver cómo se usa →Si puedes escribir ahí, puedes dictar ahí. Sin extensiones ni integraciones, en el ordenador y en el móvil.
General para el día a día, Ideas para ordenar lo que sueltas de corrido, Informe para lo que no se puede tocar. O uno escrito por ti.
Correo, notas, literal sin IA… Cada perfil junta un estilo, tu diccionario y su atajo, y se cambia de uno a otro sin soltar la tecla.
Jurídico, Medicina, Radiología, Dermatología y más: la jerga, las reglas de redacción y las plantillas de un oficio, instaladas con un clic. Ver el catálogo.
Dices «plantilla TC craneal» y aparece el esqueleto del informe. Lo que dictas después va a su sección, y lo que no dictas no se inventa.
Cada dictado se compara con lo que dijiste, sin IA. Si desaparece un «no», cambia un lado o no cuadra una cifra, lo ves antes de enviarlo.
Nombres propios, jerga de tu sector, apellidos imposibles. Los añades y dejan de salir mal.
De uno a tres segundos desde que terminas de hablar. Te escucha entero y escribe de una vez, no palabra a palabra.
Lo que dictas se guarda solo en tu dispositivo y se borra a los 90 días, o antes si quieres. No tenemos copia.
Redactar, escribir en cualquier aplicación y aprender tus palabras ya lo hacen las buenas apps de dictado con IA. Lo que marca la diferencia es tu oficio, tus plantillas y un aviso cuando cambia algo importante. Y el precio.
Planes de pago de las apps de dictado con IA más conocidas, en septiembre de 2026. No nombramos a nadie.
Conviene saberlo antes de instalar nada que oiga lo que dices.
No hay escucha permanente ni palabra de activación. Tras un rato sin usarlo, se cierra del todo.
Se envía cifrado, se convierte en texto y se descarta. Ni se guarda ni se usa para entrenar modelos.
El texto vuelve a tu dispositivo y ahí se queda: no guardamos copia. Lo borras cuando quieras. Lo pagas con una suscripción, no con tus datos.
15 horas de dictado al mes: más de 100.000 palabras. Una novela entera.
Los 5 días de prueba no piden tarjeta. Precios con impuestos incluidos; fuera de España se aplica el impuesto de tu país y lo verás antes de pagar.
Está hecho para español: los estilos, las skills y las plantillas están escritos para él. Las palabras en inglés dentro de una frase en español, como «pull request» o «deadline», salen bien.
Es muy poco probable: son más de cien mil palabras al mes. Solo llegarías ahí transcribiendo grabaciones largas, que no es para lo que está pensado. Si te acercas al límite, la aplicación te avisa, y el contador se reinicia el día 1.
No: para dictar necesita conexión, porque la voz se convierte en texto en el servidor. Tarda de uno a tres segundos desde que terminas de hablar.
El estilo decide cómo se redacta: General, Ideas, Informe o uno tuyo. La skill trae lo de un oficio: su vocabulario, sus reglas y sus plantillas. Al instalar una skill aparece un perfil que las junta, y lo eliges como cualquier otro.
Sigues dictando hasta que termine el periodo que ya pagaste. Después, la aplicación se queda instalada y tu historial intacto en tu equipo.
Sí para móvil: Dictaly está en Windows, Android e iPhone, con la misma suscripción. Android e iPhone llegan en breve a Google Play y a la App Store. De Linux hay una beta para Ubuntu buscando quien la pruebe, ahí abajo; para Mac no hay fecha.
No. La suscripción lo incluye todo: sin registrarte en otro sitio, sin configurar claves, sin pagar consumo aparte.
Si descargas el instalador directo, puede aparecer un aviso de SmartScreen las primeras veces, hasta que el fichero acumule reputación. Desde la Microsoft Store no ocurre.
Sin tarjeta y sin compromiso. La prueba se activa dentro de la aplicación: no hay que registrarse en ninguna parte.
En la ventana de bienvenida, «Empezar la prueba gratuita». Si la cerraste, busca el icono de Dictaly en la bandeja del sistema —junto al reloj, quizá tras la flecha «^»—, haz clic derecho y elige «Cómo se dicta…».
Al abrirse por primera vez te ofrece la prueba, sin pedir tarjeta ni crear ninguna cuenta.
Descargar para WindowsUna burbuja que dicta en cualquier aplicación, con cualquier teclado.
Próximamente en Google PlayLa misma suscripción, los mismos estilos y tus skills.
Próximamente en la App StoreLa aplicación entera, no una versión recortada: el mismo atajo, el texto que aparece donde tengas el cursor y la misma suscripción. Buscamos gente que la use a diario en Ubuntu y nos cuente qué se rompe.
Windows 10 y 11 (64 bits) · Android e iPhone, muy pronto · Necesita conexión para dictar