Política de privacidad
Última actualización: 24 de octubre de 2026
Dictaly es una aplicación de dictado por voz para Windows y Android: hablas y aparece texto redactado donde está el cursor. Esta política explica qué datos se tratan para que eso funcione, y qué datos —la mayoría— no salen nunca de tu ordenador o de tu móvil.
Responsable del tratamiento
- Titular: Norvaly, S.L.
- Domicilio: Avenida de la Osa Mayor 158C, 28023 Madrid
- Contacto: [email protected]
Los datos fiscales y registrales de la sociedad están en el aviso legal.
Qué datos se tratan y para qué
El audio de tus dictados. Al dictar, el audio se envía cifrado (TLS) a nuestro servidor, que lo reenvía a un proveedor especializado en transcripción para convertirlo en texto, junto con el idioma y los términos de tu diccionario y de tu skill, para que los escriba bien. Si ese proveedor no responde, lo atiende otro de respaldo, para que el dictado no falle. El audio se procesa para devolverte el texto y no se almacena en nuestro servidor ni se utiliza para entrenar modelos. Base jurídica: ejecución del contrato (art. 6.1.b RGPD).
El texto que se redacta. Para redactar lo que has dicho, nuestro servidor envía a un proveedor de modelos de lenguaje —o, si no responde, a otro de respaldo— la transcripción junto con lo que hace falta para redactarla bien: el idioma, tu diccionario, las instrucciones del estilo y de la skill que uses, el nombre de la aplicación y el título de la ventana en la que escribes y, si lo había, el texto que tuvieras seleccionado. Se usa solo para devolverte el texto redactado: no se almacena en nuestro servidor ni se utiliza para entrenar modelos. Con un perfil sin redacción (como «Direct»), este paso no ocurre. Base jurídica: ejecución del contrato (art. 6.1.b RGPD).
El historial. El texto resultante se guarda exclusivamente en tu dispositivo. No tenemos acceso a él ni copia en ningún servidor. Puedes borrarlo desde la propia aplicación.
La sincronización entre tus equipos. Con una suscripción, tus equipos activados con la misma clave comparten los perfiles, el diccionario, las palabras propias, los estilos y plantillas que hayas escrito, qué skills tienes instaladas y, para el tiempo ahorrado de la página de inicio, cuántos dictados, palabras y segundos de audio hubo cada día en cada equipo. Todo eso se cifra en tu dispositivo con una clave que sale de tu licencia antes de enviarse: nuestro servidor guarda un bloque cifrado que no puede leer, porque la clave no la tiene. No viajan el audio, ni el texto de tus dictados, ni el historial. Se conserva mientras tu licencia exista, y puedes pedirnos que lo borremos. Base jurídica: ejecución del contrato (art. 6.1.b RGPD).
En Android, el servicio de accesibilidad. Dictaly lo usa para dos cosas: mostrar la burbuja encima de las demás aplicaciones y, cuando terminas de dictar, escribir el texto en el campo que tengas seleccionado. Para eso localiza ese campo y lee su contenido, solo para comprobar que el texto ha llegado. No lee otras aplicaciones, no registra lo que escribes y no guarda ni envía nada de lo que hay en tu pantalla. Se activa solo si lo aceptas, después de un aviso que lo explica, y lo puedes desactivar en los ajustes de Android.
Datos técnicos de la cuenta. Para gestionar la prueba gratuita, la suscripción y el límite de uso mensual tratamos: un identificador aleatorio de instalación, el estado de tu licencia, el contador de segundos de audio consumidos cada mes y el sistema operativo desde el que te conectas —únicamente Windows, Linux o macOS, sin versión ni ningún otro detalle—, que usamos para saber a qué plataformas merece la pena dedicar esfuerzo. No incluyen el contenido de tus dictados. Base jurídica: ejecución del contrato e interés legítimo en prevenir el fraude y en decidir el desarrollo del producto (art. 6.1.b y 6.1.f RGPD).
Informes de diagnóstico, solo si los envías tú. Cuando algo no funciona —normalmente el micrófono—, la aplicación ofrece un botón para enviarnos un informe técnico. No se envía nada de forma automática: hace falta que lo pulses, y antes de enviarlo se te muestra exactamente qué contiene. En Windows incluye la versión de Dictaly, la versión de Windows, el estado del permiso del micrófono, la lista de dispositivos de audio de tu equipo, el identificador aleatorio de instalación y las últimas líneas del registro técnico. En Android, la versión de Dictaly, el modelo del móvil y su versión de Android, el estado del micrófono, de la accesibilidad y de la burbuja, el identificador aleatorio de instalación y el registro técnico de la burbuja. No incluye audio, ni el texto de tus dictados, ni tu clave de licencia. Se conserva mientras sea útil para resolver la incidencia y como máximo doce meses. Base jurídica: tu consentimiento (art. 6.1.a RGPD), que das al pulsar el botón y que puedes retirar escribiéndonos.
Correcciones propuestas a una skill, solo si las envías tú. Al guardar una palabra propia en un perfil de skill puedes marcar que se proponga a esa skill, para que la aprenda para todos. Se envía únicamente la corrección —lo que oye el transcriptor y cómo se escribe, por ejemplo «bosniac» → «Bosniak»—, el nombre de la skill y su versión, junto a un resumen irreversible de tu cuenta que solo sirve para no contar dos veces la misma propuesta. No incluye el texto de tus dictados, ni audio, ni el perfil. Se conserva como máximo doce meses. Base jurídica: tu consentimiento (art. 6.1.a RGPD), que das al marcar la casilla y que puedes retirar escribiéndonos.
Datos de pago. La venta la realiza Stripe, con su servicio Managed Payments, como comercializador (merchant of record): procesa el pago, emite la factura y gestiona los impuestos, y los recibos llegan desde Link, su servicio de pagos. Nosotros no vemos ni almacenamos los datos de tu tarjeta; recibimos únicamente el correo electrónico de la compra y el estado de la suscripción, y a ese correo te enviamos tu clave de licencia. La clave no se guarda en claro en nuestro servidor: solo un resumen irreversible para reconocerla. Su política: stripe.com/privacy.
Quién interviene
Estos proveedores tratan datos por encargo nuestro, solo para prestar el servicio y bajo un contrato de encargo de tratamiento:
- Proveedores de transcripción y de modelos de lenguaje: convierten el audio en texto y lo redactan. Ninguno conserva tus dictados ni los usa para entrenar sus modelos.
- Proveedor de alojamiento: aloja nuestro servidor y la base de datos de cuentas, situada en Europa occidental.
- Stripe: cobro de la suscripción, como se explica arriba.
- Proveedor de correo: envía el correo con tu clave de licencia tras la compra.
Si necesitas la lista concreta de proveedores —por ejemplo, porque usas Dictaly en tu trabajo y tu organización debe conocer a sus subencargados—, pídenosla en [email protected].
Transferencias internacionales
Parte de estos proveedores procesan los datos en Estados Unidos. Esas transferencias se amparan en las cláusulas contractuales tipo aprobadas por la Comisión Europea o en el Marco de Privacidad de Datos UE-EE. UU., según el proveedor (artículos 45 y 46 del RGPD). Puedes solicitarnos información sobre estas garantías, o una copia, escribiendo a [email protected].
Conservación
Los datos de cuenta se conservan mientras la suscripción esté activa y, tras la baja, el tiempo mínimo exigido por las obligaciones fiscales. Ni el audio ni el texto de los dictados se conservan en nuestro servidor. El historial vive solo en tu dispositivo y lo controlas tú. Lo sincronizado se guarda cifrado mientras tu licencia exista.
Tus derechos
Puedes ejercer los derechos de acceso, rectificación, supresión, oposición, limitación y portabilidad escribiendo a [email protected]. También puedes reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos (aepd.es).
Lo que no hacemos
Cambios
Si esta política cambia, la nueva versión se publicará en esta página con su fecha. Los cambios sustanciales se avisarán dentro de la aplicación.